De libros y algunas personas que no pueden vivir sin ellos

Las mil y una noches y otros cuentos ilustrados Nacido en Guanajuato, casado en Chihuahua y finalmente establecido en Torreón, mi abuelo Francisco Rendón tenía, en la casa que alquilaba frente a la Alameda, una biblioteca en una parte literaria y en otra parte técnica (era ingeniero agrónomo). De su padre, abogado, procedió tal vezSigue leyendo «De libros y algunas personas que no pueden vivir sin ellos»