De libros

Elena de la Cruz

(Primera parte)

A mediados del pasado mes de abril, me escribió desde Nuevo México una pariente a la que no conocía, Iréne Brandtner de Martínez. Se presentó como bibliotecaria retirada, genealogista y artista textil, añadiendo con gracia y modestia: “a person like me is called a ´Jack of all Trades´ and master of none”. El lazo que nos une se ubica bastante lejos, pues descendemos de dos hermanos nacidos en los primeros años del siglo XIX. Esto quiere decir que Rita Casavantes Zamarrón (la antepasada de Iréne) y José María Casavantes Zamarrón (el mío) vivieron en plena juventud la transición entre la Nueva España y el México independiente. Al margen de si Rita y José María jugaron o no algún papel activo en ese cambio, a partir de 1821 dejaron de ser novohispanos para volverse naturales de la República Mexicana.

Hace algún tiempo, me entretuve en la búsqueda de mi genealogía. Antes de la existencia de los detallados registros que ahora se encuentran en Internet, me fue de enorme utilidad el libro Los patriarcas del Papigochi, de Encarnación Brondo Whitt. En él, este ilustrado, curioso y simpático médico hizo lo que ahora llamaríamos la microhistoria de Ciudad Guerrero, situada a las orillas del río Papigochi (o de las mariposas, en lengua rarámuri), en el estado de Chihuahua. Valiéndose del método de entrevistar a sus pacientes y amigos de toda la vida, Brondo ofreció un riquísimo mosaico histórico-social de esa región. En su libro pude identificar varios escalones de la rama de mi abuela materna, Magdalena Casavantes, nacida ahí en 1904, y en uno de los cuales se encuentra precisamente el nombre de su bisabuelo, José María Casavantes Zamarrón.

Como he podido comprobar con amigos y parientes, Los patriarcas del Papigochi se conserva y consulta con reverencia por quienes de algún modo se relacionan con Ciudad Guerrero. De hecho, Iréne me buscó para informarme que su hermano Luis Brandtner había hecho un índice de nombres de ese libro, que ponía a mi disposición. Naturalmente me interesé y ella me mandó un pdf con el minucioso documento de 58 páginas a renglón seguido (que, por cierto, puedo enviar por correo electrónico a quien me lo solicite). Pero con ese índice venía, además, un interesantísimo testimonio procedente de un registro virreinal, que me permitió añadir un escalón más a mi genealogía. Se trataba de una prueba de linaje de Elena de la Cruz.

El documento informa que el 6 de agosto de 1625 Tomás Domínguez de Mendoza, comerciante asentado en la Ciudad de México, otorgó poderes a un abogado para que obtuviera pruebas legales del linaje de Elena de la Cruz. Entre agosto y septiembre de ese año, el abogado viajó a Veracruz, donde entrevistó a seis personas que atestiguaron lo siguiente: 1) que era hija de los españoles Benito París González y Leonor Francisco, ya fallecidos y quienes habían radicado ahí; 2) que sus abuelos paternos fueron Juan González e Isabel Gallega, también españoles y antiguos residentes de Veracruz; 3) que sus abuelos maternos fueron Francisco de Mendoza y Leonor de Grimaldos, andaluces del puerto de Santa María, y 4) que tanto padres como abuelos eran cristianos viejos, sin mezcla de sangre con moros, judíos, conversos o personas que hubieran sido juzgadas y castigadas por el Santo Oficio de la Inquisición.

Desconozco las costumbres novohispanas, por lo que no sé si era frecuente realizar las pruebas de linaje como la que se hizo a Elena de la Cruz. Desde luego, no se trataba de un requisito para contraer matrimonio, pues cuando se hizo llevaba mucho tiempo de casada y tenía varios hijos. Como muestra otro documento que me envió Iréne, Elena y Tomás se casaron en la catedral de Puebla el 29 de agosto de 1616. Ella tenía 20 años y él se acercaba a los 30. Los dos eran españoles, naturalmente, pero había una pequeña diferencia: Tomás había nacido en Cartagena (Murcia) y ella en Veracruz. Elena fue, así, la primera persona de nuestra línea familiar nacida en América. Desde esta punta del tiempo, la saludo.

Registro nupcial entre Tomás Domínguez y Elena de la Cruz en la catedral de Puebla, el 29 de agosto de 1616.

Enlaces

Publicado por angelmiquelrendon

Nací en Torreón, Coahuila, México, en 1957. Soy historiador del cine y escritor. Trabajo en la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Deja un comentario