Cines y cinéfilos

Exhibición de documentales de los centenarios de las Independencias de México y Brasil

De México a Brasil

Entre septiembre de 1922 y julio de 1923, el gobierno de Brasil organizó en Río de Janeiro una gran exposición internacional con motivo de la conmemoración del centenario de la Independencia de ese país. México fue uno de los invitados a participar con muestras de su cultura y su industria, en un pabellón construido ex profeso. La primera piedra de éste fue colocada por el embajador mexicano Álvaro Torre Díaz en la Avenida de las Naciones en abril de 1922. Y el entusiasmo de los preparativos continuó unas semanas después con la presentación en el cine Palais de un documental filmado en septiembre de 1921, durante los festejos por el centenario de la culminación de la Independencia de México.

Colocación de la primera piedra del pabellón mexicano. O Malho, 22 de abril de 1922, p. 22.

Anuncio en el cine Palais de Centenario da Independencia do Mexico. Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, legajo 35-30-2, “Exhibición de la película del Centenario en Brasil”, México, junio de 1922.

Al menos tres películas registraron esos actos promovidos por la administración del presidente Álvaro Obregón: Las fiestas del Centenario, de Salvador Toscano; Las grandes fiestas del Centenario, de Ediciones Camus, y Los grandes y solemnes festejos del Centenario, de Internacional Pictures Co. Las tres tuvieron una estructura parecida, con escenas organizadas obedeciendo al desarrollo cronológico de los acontecimientos. Un cartel de exhibición muestra las que tenía la de Salvador Toscano:

Hubo otra película de estas celebraciones, al parecer filmada por Jesús H. Abitia, uno de los principales encargados de hacer propaganda fotográfica y cinematográfica del régimen obregonista. Esta obra, sin embargo, no tuvo como finalidad ser exhibida en los cines del país, sino que se utilizó para difundir en el exterior los festejos, junto con otras muestras de actos gubernamentales. Ese debe haber sido, entonces, el “film oficial” que se exhibió en el cine Palais, “gentilmente cedido por el embajador de México”, como se informaba debajo del letrero que lo anunciaba. Centenario da Independencia do Mexico, que sin duda integraba escenas similares a las de la película de Toscano, fue, hasta donde sabemos, la primera cinta mexicana que pasó en un cine de la ciudad carioca.

Los festejos en Río iniciaron el 6 de septiembre. El programa de ese mes reservaba dos importantes espacios a México. El día 14, a partir de las 16:30 horas, se ofrecería un gran festival, con música y bailes del país. Mientras que el día 16 iba a dedicarse entero a la república vecina, con la solemne inauguración a las 13:00 horas de un monumento a Cuauhtémoc en la confluencia de dos importantes avenidas, a lo que seguiría entre las 17 y las 20 horas una recepción que la embajada brindaba a las misiones extranjeras, y a la sociedad y autoridades de Brasil. Hubo también un desfile de cadetes mexicanos, la delegación participó en distintos actos protocolarios y, poco más adelante, se realizó la inauguración del magnífico pabellón donde se alojaron las muestras de la cultura mexicana, y en cuyo interior se agrupó para una foto la delegación encabezada por el embajador Torre Díaz.

El monumento a Cuauhtémoc en Río de Janeiro. O Malho, 23 de septiembre de 1922, p. 46.

El pabellón mexicano. Careta, 21 de octubre de 1922, p. 10.

Integrantes de la delegación mexicana con sus familias. O Malho, 4 de noviembre de 1922, p. 24.

De Brasil a México

Eduardo Morettin relata que en el marco de los preparativos para la exposición internacional de Río se dio, por primera vez en Brasil, un impulso estatal trascendente a la producción cinematográfica; este impulso, que determinó la filmación de documentales sobre distintos aspectos del país que fueron exhibidos durante la muestra, también se reflejó en que hubiera al menos tres películas que documentaron el evento: Exposição do Centenário: 1822‑1922; Exposição Nacional do Centenário da Independência do Brasil em 1922 e Independência no Brasil em 1922, filmadas por Brasilia Film.

Es claro que al menos alguna de esas cintas incluía escenas de los actos en que participó la delegación mexicana. Y como no hay constancia de que Jesús H. Abitia u otro cineasta viajara a Río como integrante de esa representación, puede suponerse que el documental México en las Fiestas del Centenario de Brasil exhibido en varios cines de la Ciudad de México en febrero de 1923, fue filmado y/o editado por una empresa brasileña. Si esto fue así, esa cinta fue la primera de esa nacionalidad exhibida en la capital del país.

Anuncio, Excélsior, 15 de febrero de 1923, p. 6.

El anuncio informaba que llegaba a los salones por “Cortesía de la Secretaría de Relaciones Exteriores, México”. Esto podría indicar que la embajada en Brasil solicitó la manufactura de la cinta, que después habría hecho llegar de algún modo al país. Pero existe otra posibilidad, derivada del hecho de que el mismo día en que se exhibió México en las Fiestas del Centenario de Brasil, Raúl Regis de Oliveira, primer embajador de Brasil con residencia permanente en México, entregó sus cartas credenciales al presidente Obregón. Esto permite pensar que el diplomático, quien había llegado unos días antes a la ciudad, traía consigo la cinta como obsequio para la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En cualquier caso, el documental incluía, de acuerdo con una nota reproducida por Aurelio de los Reyes, todas las participaciones de mexicanos en los festejos, desde la llegada de los barcos con la delegación a Río hasta “el desfile de los cadetes del Colegio Militar en la parada del 7 de septiembre, la inauguración del monumento a Cuauhtémoc por el presidente Pessoa, la recepción de nuestro embajador y demás miembros de la misión diplomática militar”. Su duración, que se anunciaba de cuatro partes (es decir, de cuatro rollos o alrededor de una hora), hace suponer que debía incluir también escenas contextuales relevantes, como la recepción por el presidente brasileño de las cartas credenciales de todos los embajadores, la solemne inauguración de la exposición internacional, la revista de las escuadras y barcos de guerra en la bahía de Guanabara y otras actividades del vistoso programa.

Referencias

Eduardo Morettin, “Cinema e Estado no Brasil. A Exposição Internacional do centenário da Independência em 1922 e 1923”, Novos Estudos, núm. 89, marzo de 2011, pp. 137-148.

Aurelio de los Reyes, Filmografía del cine mudo mexicano, volumen II 1920-1924, UNAM, México, 1994, p. 186.

Ángel Miquel, Acercamientos al cine silente mexicano, UAEM, México, 2005, pp. 159-160.

Publicado por angelmiquelrendon

Nací en Torreón, Coahuila, México, en 1957. Soy historiador del cine y escritor. Trabajo en la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

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