Cines y cinéfilos

Un cuento de cine de Esteban V. Escalante

El primer número de Filmográfico salió en la Ciudad de México en marzo de 1932. La revista, dirigida por Roberto Cantú Robert, se orientaba principalmente a la promoción de la naciente industria del cine sonoro local. Se publicó mensualmente durante cinco años hasta que, en 1937, se convirtió en semanario. En julio de 1938 dejó de aparecer cuando Cantú Robert pasó a editar una nueva revista que tendría larga trayectoria, Cinema Reporter.

A mediados de 1933 el periodista sonorense Esteban V. Escalante comenzó a ser conocido en la prensa de la capital. Como otros de sus colegas, se había fascinado con Hollywood, donde buscó fortuna a mediados de la década de los veinte. Aunque no tuvo mayor éxito en Estados Unidos, conoció el cine por dentro e hizo relaciones con otros mexicanos que estaban allá. Una vez de regreso, sus conocimientos resultaron útiles para dar a Filmográfico inteligentes entrevistas a productores, directores, camarógrafos y estrellas. También, de vez en cuando, el periodista ejercitaba otros géneros relativos al cine, como el cuento que se reproduce abajo, que apareció en agosto de 1934, o como un largo e importante recuento de las películas producidas en México desde veinticinco años antes, publicado en enero de 1935. La buena prosa del sonorense le abrió también por esos tiempos las puertas del semanario Revista de Revistas donde, bajo el seudónimo de Hugo del Mar, mantuvo durante varios años la columna de notas breves «Luces y sombras del cine nacional».

Es curioso que en este cuento escrito en Hollywood, Escalante diera su seudónimo al personaje del amigo del narrador, lo que tal vez aporta a la historia carácter autobiográfico.

Ilustración de Falcón, Filmográfico, agosto de 1934. Colección Cineteca Nacional de México

Publicado por angelmiquelrendon

Nací en Torreón, Coahuila, México, en 1957. Soy historiador del cine y escritor. Trabajo en la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

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