Cines del Distrito Federal, México, años cincuenta
Una tabla inserta en la Enciclopedia cinematográfica mexicana de Ricardo Rangel y Rafael E. Portas informa que a mediados de los años cincuenta había en la capital 130 cines. Unos 30 tenían menos de mil butacas; 43 entre mil y dos mil; 24 entre dos mil y tres mil; 23 entre tres mil y cuatro mil, y los de mayor cupo –con cuatro mil localidades o más– eran los siguientes: Colonial, Coloso, Florida (el más grande, con seis mil), Marina, Máximo, Maya, Mitla, Nacional y Roble.
Los cines que más ingresos reportaban eran los grandes de primera categoría, que cobraban cinco pesos el boleto de entrada (por otras cantidades menores, hasta un peso, de los demás): el Roble (4150 butacas), en la avenida Reforma, obtenía un promedio de diecinueve mil pesos por función; le seguían el México (3650 butacas), en la esquina de las avenidas Cuauhtémoc y Álvaro Obregón, con quince mil pesos promedio por función; el Alameda (3237 butacas), en avenida Juárez, con trece mil pesos promedio por función, y el Chapultepec (2390 butacas), de nuevo en Reforma, y el Metropolitan (3627 butacas) en avenida Independencia, con doce mil pesos promedio por función cada uno.
Un comparativo también incluido en esa enciclopedia mostraba el crecimiento en número de cines y número de butacas en la capital de 1943 a 1953: de 91 a 130, y de 171 240 a 257 325, respectivamente. En otras palabras, en diez años se dio un incremento de alrededor del 30% en el número de cines y de algo más en el número de butacas. Esta proliferación, debida al entusiasmo del público por el séptimo arte, fue acompañada por la exhibición de más películas mexicanas. De acuerdo con las Carteleras cinematográficas relativas a las dos décadas debidas a las investigaciones de María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco, en los años cuarenta se estrenaron en la capital 626 cintas nacionales (15.1% del total) y en los cincuenta 894 (20.5% del total), mientras los números del cine estadunidense exhibido bajaron del 69.2% al 54.3% en los mismos periodos. La Enciclopedia de Rangel y Portas permite complementar estos datos con un gráfico que muestra cómo fue creciendo el tiempo de pantalla dedicado a películas mexicanas en los cines del Distrito Federal en los primeros cuatro años de la década: 35.7% en 1950, 40.2% en 1951, 41.0% en 1952 y 41.3% en 1953.
Estos datos indican que en ese periodo se dio una correspondencia virtuosa entre la producción y exhibición de películas mexicanas (muy atractivas por su espectacularidad, por sus estrellas, por lo cuidado de su producción o por su propuesta autoral) y el crecimiento del número de butacas en la Ciudad de México. Es difícil pensar en otro lapso en el que ocurriera algo parecido.




Fuentes
“Cines del Distrito Federal con sus ingresos en taquilla en los años 1953, 1954 y 1955”, en Ricardo Rangel y Rafael E. Portas (editores), Enciclopedia cinematográfica mexicana, 1897-1955, Publicaciones Cinematográficas, México, 1957, pp. 911-918.
“Número de películas de cada nacionalidad que se estrenaron durante el decenio”, María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco, Cartelera cinematográfica, 1940-1949, UNAM, México, 1982, p. 378.
“Número de películas de cada nacionalidad que se estrenaron durante el decenio”, María Luisa Amador y Jorge Ayala Blanco, Cartelera cinematográfica, 1950-1959, UNAM, México, 1985, pp. 364-365.