Revista Semanal México (julio de 1919 – mayo de 1920)
Aunque su exhibición comenzó unos años antes, fue en la década de los diez cuando los noticieros franceses Pathé y Gaumont se popularizaron en los programas de cines de la Ciudad de México. Las entregas semanales de esas “Revistas”, integradas por breves notas informativas relativas a distintos lugares o sucesos, complementaban en las funciones la variada exhibición de dramas, comedias, aventuras, fantasías… Los noticieros daban así la nota seria de las exhibiciones y hubo temporadas –por ejemplo, durante tramos de la Primera Guerra Mundial– en las que resultaron tanto o más atractivos que las películas de ficción.

Los primeros noticieros locales inspirados por esos productos fueron Revista Nacional, de Germán Camus en colaboración con los empresarios del Salón Allende, y Actualidades Alva, a cargo de los hermanos de ese apellido, propietarios de una pequeña cadena de cines que incluía la Academia Metropolitana, el Salón Casino, el Cine Hidalgo y el Teatro María Guerrero, en la capital, así como el Salón Morelos, en Morelia. Esos noticieros tuvieron brevísima duración, con unos cuantos números editados entre septiembre y octubre de 1912. Probablemente resultaba demasiado complicado conseguir notas atractivas de sucesos recientes ocurridos en diferentes localidades. Por otra parte, a partir de febrero de 1913 la Revolución se manifestó de forma violenta y disruptiva en la Ciudad de México. Los cines no cerraron, pero sí algunas de las empresas que se dedicaban al comercio y la filmación de películas, como la de los hermanos Alva.
Pasaron varios años antes de que renaciera el interés por hacer noticieros cinematográficos. En 1917 apareció Revista México, de Cuauhtémoc Film con fotografía de Ezequiel Carrasco, y de la que se dijo que a semejanza de las revistas editadas en París, Berlín y Nueva York, serviría “para atestiguar en tierras extrañas el movimiento de nuestro presente desenvolvimiento cultural. Gracias a ella podrán evidenciar allende los mares el grado de desarrollo que los intrépidos torneos automovilísticos han adquirido en el país”. (Roberto El Diablo, “La película de las carreras en la Condesa”, Excélsior, 3 de septiembre de 1917, p. 3.) A pesar de esos meritorios fines, el noticiero no prosperó. Tampoco lo hizo otro surgido poco después, Actualidades de México, patrocinado por la Sociedad Anunciadora Mexicana, y en cuyo primer y tal vez único número (de octubre de 1918) se presentaron tomas de la capital hechas desde un aeroplano por el mismo camarógrafo de Revista México.

AHMC, Ramos municipales, Ingresos, vol. 2473a.

AHMC, Ramos municipales, Ingresos, vol. 2483a.
La Revista Semanal México fue el primer noticiero local que se sostuvo, al lanzar 40 números entre julio de 1919 y mayo de 1920. Fue editado por Aztlán Film del distribuidor Gonzalo Varela (números 1-8) y después por la Compañía Mexicana Manufacturera de Películas S.A., cuyo gerente era Ignacio Guijosa (números 9-40). Tenía periodicidad semanal y longitud variable. Sus secciones, que no siempre se cubrían, eran: Sucesos de la semana, Bellas artes, Sociales, Modas, Festejos, México monumental, México colonial, México industrial, México arqueológico y México panorámico. Una de sus aportaciones fue la inclusión de leyendas locales filmadas con actores, como “El callejón de Salsipuedes”, “El padre Lecuona”, “La calle de la Amargura”, “La princesa azteca” y “La calle de la buena muerte”.
El proyecto se dio en un contexto caracterizado por las frecuentes representaciones negativas del país y sus habitantes por las películas estadounidenses. Eso llevó al periodista Carlos Noriega Hope a preguntarse qué se podía hacer, en el mismo medio, para contrarrestar la propaganda dañina; y se respondió:
La solución creemos que la ha encontrado la empresa cinematográfica mexicana que ahora empieza a trabajar con singularísimo éxito, y que se ha propuesto (…) reproducir por medio de la fotografía animada los sucesos culminantes que semana a semana registra nuestra vida política y social, en interesantes revistas que no son sino fiel trasunto de lo que en realidad ocurre. Añádase a esto que la susodicha empresa (…) se propone dar a conocer (…) nuestras riquezas naturales, nuestros monumentos artísticos, el grado de desarrollo alcanzado por nuestras industrias, las bellezas innúmeras del paisaje mexicano, nuestros monumentos arqueológicos (…) y los hermosos rincones de algunas de nuestras ciudades (…), la parte culta de la sociedad mexicana, la cual puede equipararse con cualesquiera de las que forman el núcleo más importante de las colectividades en los países civilizados (…) Nosotros creemos que esta empresa naciente representa un serio esfuerzo en pro de la cultura y del buen nombre de nuestro país. (“Si el cinematógrafo nos puso plumas, que el cinematógrafo nos las quite”, El Universal, 26 de agosto de 1919)

AHMC, Ramos municipales, Ingresos, volumen 2019a.

AHMC, Ramos municipales, Ingresos, vol. 2020a.


La explicación de la permanencia de la Revista Semanal México remite en primer lugar a la atractiva diversidad de asuntos tratados en cada número y de manera complementaria a la eficiente distribución de copias en alrededor de 15 cines capitalinos. Por otro lado, la aparición de noticias relativas a los redactores de El Universal y la publicación de anuncios del noticiero en las páginas de ese diario sugieren el patrocinio de la importante empresa periodística. Revista Semanal México también puede haber recibido subsidios o pagos por los reportajes de obras públicas impulsadas por la administración de Venustiano Carranza. De hecho, este apoyo tal vez era determinante, ya que cuando el presidente murió en mayo de 1920, huyendo de la embestida militar de los caudillos sonorenses Adolfo de la Huerta y Álvaro Obregón, el noticiero dejó de salir. Lamentablemente, ninguno de sus 40 números se ha conservado.
Referencias
Helena Almoina, Notas para la historia del cine en México 1896-1925, Filmoteca de la UNAM, México, 1980.
Aurelio de los Reyes, Filmografía del cine mudo mexicano 1920-1924, Filmoteca de la UNAM, México, 1986.