Cines y cinéfilos

El primer largometraje sonoro en español

La transformación del cine silente en sonoro a fines de la década de los veinte tuvo, entre otras consecuencias, la de una fuerte caída de las películas de Hollywood en el mercado iberoamericano. Acostumbrados a consumir cintas con intertítulos traducidos a la propia lengua, los públicos rechazaron las cintas habladas en inglés. Una estrategia utilizada por las productoras para enfrentar este problema comercial fue la invención del doblaje, que tuvo una primera manifestación en Broadway, dirigida por Paul Fejos en 1929; en ella, hispanohablantes afincados en Los Ángeles grabaron los parlamentos de los personajes, en discos que remplazaban al proyectarse los que contenían el sonido de la película original.

Otra estrategia utilizada por las productoras para abastecer al mercado hispanohablante fue la filmación de versiones en español de las películas hechas en inglés. Las producciones utilizaban los mismos guiones y sets, pero tenían distintos directores, técnicos y elencos. Esta curiosa vertiente dio lugar, entre 1929 y 1940, a la filmación de unos 175 largometrajes en los que participaron intérpretes provenientes de todos los países iberoamericanos. El primero de ellos, Sombras de gloria, versión de Blaze o´Glory, de la pequeña productora Sono Art, contaba la historia de Eddie Williams, exitoso cantante de Broadway quien, poco después de casarse, era reclutado para ir a la guerra en Europa. Ahí lo enfermaban gases venenosos que recibía durante su heroico salvamento de un soldado alemán. A su regreso, imposibilitado para trabajar, Eddie era mantenido por su esposa Helen. Ésta se fingía soltera para sostenerse en el empleo y se veía obligada a aceptar las propuestas amorosas de Carl Hummel, su patrón. Al descubrir la relación, Eddie mataba a Carl en un arranque de celos, sin percatarse de que era a quien había salvado en la guerra. En el juicio, Eddie y Helen se reconciliaban, y un compasivo jurado absolvía al homicida.

Sombras de gloria, dirigida por el estadunidense Andrew L. Stone, se filmó en octubre de 1929 con el argentino-alemán José Bohr y la mexicana Mona Rico como protagonistas. Ella tendría una discreta trayectoria en Hollywood antes de sufrir un accidente de aviación que terminó con su carrera; él trabajaría durante más de tres décadas como actor, guionista, músico, director y productor en películas de Estados Unidos, Chile, México, Honduras, Nicaragua y Venezuela.

Se presentan documentos relativos a la filmación, la exhibición y la recepción de Sombras de gloria.

Fotografía fija de Sombras de gloria (1929). Archivo personal José Bohr / Cineteca Nacional de Chile.

(La empresa Sono Art) está filmando una película parlante en inglés y, al mismo tiempo, aunque a diferentes horas, filma la misma película en español, en idénticos escenarios, pero con diferente personal.

No se trata aquí de que los actores de habla española digan en su idioma los diálogos de los norteamericanos para que éstos aparezcan en la pantalla como si hablaran español. Se trata de repetir las escenas, en lo visual y en lo auditivo, con los actores de habla castellana (…), que serán quienes figuren en la pantalla cuando la película sea exhibida (…)

Por eso juzgamos importante este esfuerzo de la Sono Art. Su obra, titulada Sombras de gloria, es la primera cinta parlante, de largo metraje, que se filma directamente en español.

Don Q, “Hollywood”, Cine Mundial (Nueva York), diciembre de 1929, pp. 1232-1233.

Anuncio en cartelera, Diario de la Marina (La Habana), 24 de abril de 1930, p. 8.

Un acontecimiento que significa el comienzo, en forma oficial, de la industria cinematográfica parlante en español, fue la “premiére” realizada en el teatro Criterion de Los Ángeles, de la cinta Sombras de gloria, totalmente hablada en español (…)

Una vez terminada la cinta, anuncióse (…) su primera exhibición (…) Dudóse mucho de que, tratándose de una ciudad norteamericana, hubiera suficiente público de habla española para llenar el enorme local donde caben cinco mil personas. Pero no fue así. Siguiendo una clásica costumbre, anuncióse la función para las 11:30 de la noche de un día sábado: tres días antes no había ya una sola entrada disponible.

La noche de la “premiére”, la calle resplandecía de luces: numerosos reflectores rodeaban la entrada del Criterion a fin de permitir la filmación de una película de actualidades, del noticiero Fox, en que pudieran notarse a los principales actores llegando al teatro y diciendo pequeños “speechs” ante el micrófono. Esa cinta ha sido ya enviada, conjuntamente con la producción, como iniciación del programa, a todos los países de Centro y Sud América.

La presentación de los intérpretes ante una muchedumbre de miles de personas congregadas en la calle, fue un éxito. Cada uno de ellos dijo allí una frase de saludo, que, a más de ser grabada en película, fue reproducida por los alto-parlantes en el medio de la Grand Avenue.

Y en seguida, asistióse a la presentación de Sombras de gloria, que fue, indudablemente, un éxito rotundo, mereciendo ovaciones den diversas partes de la producción. Y al final, el popular Reginald Denny (…) apareció en el escenario a fin de presentar personalmente al público a los principales intérpretes (…), llevándose atronadoras salvas de aplausos y siéndoles necesario a cada uno dirigir la palabra al público.

“La primera obra de José Bohr en Hollywood”, Ecran (Santiago de Chile), 20 de mayo de 1930, pp. 13-15.

Anuncio en cartelera, El Informador (Guadalajara), 27 de julio de 1930, p. 4.

De entre las películas vitafónicas que hasta la fecha han sido dadas a conocer en esta ciudad, se destaca sin duda alguna Sombras de gloria, estrenada ayer en el cine Lux con éxito rotundo.

Tiene la cinta las condiciones necesarias para constituir un espectáculo completo, atractivo y conmovedor, especialmente para los que hablamos en español, idioma en que está originalmente producida, y que naturalmente nos hace comprenderla muy bien en todos sus detalles, sin necesidad de narraciones escritas que además de interrumpir la sucesión escenográfica, llegan a cansar.

Con discreción se exponen en la película dos o tres temas melódicos apropiados al asunto, y en los cuales el protagonista desenvuelve su temperamento de artista, contribuyendo también la sobriedad musical, a la amenidad e interés de la producción (…)

Magníficas escenas épicas de la cruenta lucha mundial, pasan ante los ojos del espectador, transportándolo casi, con el verismo y fidelidad que rebosan, a los sangrientos campos de batalla.

José Bohr, argentino, encarna magistralmente al principal intérprete, un héroe americano de la gran contienda, que denodado, valiente y magnánimo, sufre todos los rigores del destino, inclusive el de la traición de su mujer, por lo cual se ve compelido a matar en defensa de su honor.

Mona Rico, mexicana, secunda a Bohr encarnando a la bella esposa del héroe, demostrando en su actuación, cualidades artísticas relevantes y gracia atrayente.

Toques altamente patéticos y de cruel realismo, coloran la acción, que se desarrolla en varios lugares, ofreciendo con exactitud, conjuntos en los que se revelan aspectos y actividades que llevan a alborozo, tristeza y emoción, o producen optimismos.

Oto Lear, “Cinematográficas”, El Informador (Guadalajara), 27 de julio de 1930, p. 4.

Anuncio, Cinelandia (Los Ángeles), febrero de 1930, p. 67.

Publicado por angelmiquelrendon

Nací en Torreón, Coahuila, México, en 1957. Soy historiador del cine y escritor. Trabajo en la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

3 comentarios sobre “Cines y cinéfilos

      1. ¡Guau! No lo conocía. Qué chulo y qué interesante.

        Muchísimas gracias, Ángel. ¡Feliz año para ti también!

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